miércoles, 15 de diciembre de 2010

Que no era el fuego la baba del Dragón de Komodo

En un estudio sobre el origen del veneno en las serpientes, se consideraron a reptiles más antiguos que éstas, como los lagartos, para rastrear dicho origen. Por mucho tiempo se pensó que solo dos especies de lagartos eran venenosas, como el monstruo de Gila (Heloderma suspectum), pero gracias a que se investigó bajo otra hipótesis la mordida y anatomía del dragón de Komodo (Varanus komodoensis[1], hoy se descarta la idea de que la saliva que provoca una septicemia, es decir, una invasión masiva de bacterias en el cuerpo, era la que mataba a la presa, porque se descubre en esta especie una glándula de veneno. Lo interesante también es que el científico australiano Bryan Fry que condujo esta investigación [2], descubre lo mismo en muchas otras especies de lagartos. Seguramente las bacterias tienen un papel importante en el ataque después de que el lagarto muerde a su víctima, pero el arma decisiva es la inyección letal de veneno que aplica desde el principio, aunque tome varios días en surtir efecto. De esta forma, se forma un enlace evolutivo entre los primitivos lagartos que probablemente dieron origen a las primeras serpientes venenosas, pero sin colmillos como nos muestra el video sobre el veneno del capítulo Evolve de la serie de televisión History. ¿Ustedes qué opinan?





[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Dragon_de_komodo
[2] http://www.cnn.com/2009/TECH/science/05/20/komodo.dragon.bite/index.html

martes, 14 de diciembre de 2010

Fuerzas evolutivas

La selección natural es la principal fuerza de la evolución, en contraste con las mutaciones, el flujo génico y la deriva génica. Sin embargo, esta ultima ha moldeado a muchas poblaciones a través de las fluctuaciones aleatorias del acervo genético en poblaciones pequeñas, las cuales se ven sometidas finalmente a la selección natural cuando su tamaño se incrementa lo suficiente.